Por Zuzurro
Si le pregunta a mi familia sobre recuerdos navideños es casi fijo que les terminen contando del episodio de las bicicletas…
Por allá de 1987 mi señor padre hizo una gran inversión para comprarnos una bicicleta a un hermano y a mi, plata no sobraba en la casa, así que fue un sacrificio importante para mi padre. Las recuerdo, 2 BMX con sus adornitos con velcro y superfrenos de lujo, una amarilla grande y una roja mediana, está última era mía. Mi señor padre, tenía y aún tiene la maldita manía de hacernos abrir los regalos hasta la media noche del 24 de diciembre… creo que esa es una de las pocas cosas negativas de mi papá: ¿Quién en su sano juicio tiene a un niño de 7 años esperando toda la noche para abrir un regalo? claro, mi papá.
12 media noche, 24 de diciembre de 1987: Por fin aparecieron las bicis!!! weeeeeeee!!! en ese tiempo tenían la delicadeza de dárselas desinfladas, y sin cadena, así que se pasaba rato afinándolas… después de una media hora de pasar por eso, los fiebres decidimos salir a andar en bici frente a mi casa. En mi pueblo Turrialba, al menos en ese entonces era muy común ver a los carajillos estrenando regalos en la calle sin importar la hora. Mi hermano y yo decidimos hacer una carrera, me puse listo, me acomodé cuál experto, ajusté el frenó y arranqué… solo para darme cuenta en fracción de segundos que NO SABÍA ANDAR EN BICICLETA, errr pequeño gran detalle. El pequeño zuzurro fue a dar al suelo, lleno de aceite y con un raspón que si bien no era la gran cosa se mereció la llorada del siglo. Mi hermano, mi buen hermano, el que seguramente había planeado todo con su mente sociópata me llegó a buscar solo para reírse y decirme: “Que tonto no sabe andar en bici!”… ¡Oh por Dios! me dijo “tonto” a los 7 años eso era digno de reventarle toda la colección de bolinchas en la frente.
Me fuí detrás de mi hermano para dárle de golpes, le empecé a patear la bici nueva, y en eso mi padre sale.
Ok, tratemos de entender a mi tata: sacrificio económico, para él darnos las BMX era casi como un BMW, el hijo menor dejó la bici tirada, y trás de eso está pateando el BMW del otro hijo…señoras y señores, mi padre, sí mi padre, ese señor tranquilo, se transformó…
Nada más recuerdo que mi hermano se fue en la bici espantado y yo fuí atrapado por Hulk… el resto mejor no contarlo pero si lloré por el raspón creánme que ahora sí tenía por qué llorar…
Eso fue todo un show, todos mis tíos salieron a ver como mi papá nos perseguía, los vecinos me gritaban “Corra Pablillo”, mi tata se trababa todo y nada más le entendía “malagradecidos!” , mi hermano salía ileso y yo lloraba lamentánmdome de no haber pedido un castillo de Greyskull en vez de esa bendita bici… desde ahí mi vida cambio, las navidades no son iguales, y cada vez que veo una bici me digo: Yo tuve una BMX y aprendí a quererla, o más bien me enseñaron a quererla… sin duda alguna sudé chayotes por darle un buen lugar en mi vida.
Nada como la navidad en familia.
Solo yo tuve una navidad así?





January 6th, 2010 at 1:00 am
al parecer si, ja ja ja.
January 7th, 2010 at 9:30 pm
ya somos dos…